dissabte, 26 de febrer de 2011

Carta de Amor de un marido a su esposa...

 
Estimada Esposa: Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vinculo matrimonial.

A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario(...)(...)y  tener listos todos los escritos antes de la comparecencia  ante el tribunal.

Como veras, he dividido la lista en dos partes.

Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tu.

Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

COSAS QUE DESEO CONSERVAR:

- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
- El leve rastro de perfume que quedo flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aun no me atrevía a dirigirte la palabra.
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
- La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
- La promesa de que yo seria el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
- El mordisco que deje en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenia un escote de palabra de honor.
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pase simplemente soñando o pensando en ti)

COSAS QUE PUEDES CONSERVAR TU:

- Los silencios.
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
- El sabor acre de los insultos y reproches.
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
- Las lagrimas que me trague cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
- Jorge y Cecilia... Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo solo son eso: Objetos.

Por ultimo, recordarte el nº de teléfono de mi abogado (.......) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente,


Roberto.


 
NOTA: Ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor. Si deseas reenviarlo, no modifiques ni borres, hazlo tal cual lo recibes. Gracias.

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